miércoles, 5 de noviembre de 2014

Día 32 (5/11/2014) - Nuwara Eliya y Nallathanniya

Nos despertamos entre las mantas de nuevo y pensamos: que poquito echaremos de menos el frío en unos días, sólo hay que aguantar un poquito más... Recogemos, pagamos y a desayunar a Remarko Bakers, nuestro restaurante casi particular.


Hacemos acopio de pastelillos salados para la hora de comer y en marcha para Adam's Peak, la montaña sagrada. Antes, nos despedimos del que ha sido nuestro camarero estos días, un gran placer!


Salimos de camino y como no, comienza a llover... El caminito se las trae, pero de vez en cuando, nos da una tregua y podemos admirar el paisaje y a las mujeres tamiles que se dejan la piel para que nos tomemos una tacita de té.






Llegamos al pueblito desde donde empieza la subida al Adam's Peak, cerramos precio para la noche y pasamos parte de la tarde reorganizando el viaje restante.


El tiempo da una tregua y salimos a comprar algo de fruta y comida para el ascenso. Nos encontramos con unas mujeres francesas que también harán la subida para ver el amanecer y quedamos en rezar para que haga buen tiempo.

Mañana nos despertaremos y la subida empezará aquí:


Toca irse a dormir que mañana nos despertaremos muy temprano!

martes, 4 de noviembre de 2014

Día 31 (4/11/2014) - Nuwara Eliya

Nos despertamos envueltos en mantas, que frío hace fuera! Desayunamos y después de abrigarnos como es debido, ponemos rumbo a la primera factoría de té que visitaremos hoy, Mackwoods. El tiempo no acompaña y solo podemos verla por dentro, sin tener la oportunidad de pasear entre las plantaciones. De todas formas, el lugar y el té son maravillosos.




Volvemos al pueblo y antes de ir a comer enviamos unas postales desde la bonita casa de correos.


Por la tarde vamos a otra factoría llamada Pedro. Como hay que pagar para entrar, decidimos solo probar el té, comprarlo (ya que estaba bueno) y pasear entre las plantas.


El tiempo sigue sin acompañar, y aunque hace frío y llueve, decidimos aprovechar los últimos "rayos de luz" para ir a ver la Lovers Leap Waterfall (la cascada de los amantes). La niebla le da un toque fantasmal pero a la vez espectacular al lugar. Entre el ruido de la cascada, la humedad, la vegetación y el entorno que nos rodea, parece que estamos en la selva.



Cuenta la leyenda que el príncipe de Kandy se enamoro de una mujer de clase inferior. El rey prohibió ese amor y los amantes se escaparon a las selvas frondosas donde se encuentra esta cascada.




A la vuelta de la cascada nos encontramos con unos recolectores de té de la factoría de Pedro, están cargando sacos llenos de la planta para trasladarlos a la fabrica.


Esperemos que mañana mejore...

Día 30 (3/11/2014) - Kandy y Nuwara Eliya

Desayunamos y salimos a tratar de encontrar el cementerio de la Commonwealth, de la época de la ocupación inglesa. Damos vueltas y vueltas y no hay manera, pero llegamos a una zona donde no hay blanquitos, así que nos sentimos comodísimos paseando por los puestos y respondiendo a las preguntas de los curiosos tenderos.




Cargamos a Olivia y salimos hacia Nuwara Eliya, en las highlands srilankesas. El caminito tiene miga y es que, no en vano, en todo el trayecto subimos más de 1000 metros de desnivel... Vamos subiendo y admirando las extensas plantaciones de té de ceilán (para algunos, el mejor del Mundo) mientras apenas para de llover.


A la pobre Olivia le cuesta horrores llegar y en alguna ocasión, Roberto tiene que meter primera para que pueda subir las paellas. Los niños en cambio, iban tan campantes por la carretera hacia el colegio o desde él hacia casa.


Ya en Nuwara Eliya y rozando los 2000 metros de altitud, nos disponemos a negociar el precio del hotel. Después de ver un montón de ellos, conseguimos bajar a la mitad el precio que nos pedían. El resultado, estamos alojados en un hotel vacío (somos los únicos clientes) que se parece demasiado (para el gusto de Naiara) al de la película de El Resplandor. Juzgad vosotros mismos...


Dejamos todo en la habitación y pitando a comer en un baker riquísimo y barato. Paseamos por el mercado local, donde encontramos verduras que no habíamos visto en toda nuestra vida.


Para acabar con la actividad del día, decidimos darnos una vuelta por la ciudad, que como buena ciudad colonial inglesa, tiene su parque Victoria, su lago y su hipódromo! Jajajaj!


En fin, paseamos por el lago y volvemos a cenar al que resultará nuestro sitio preferido, Remarco Bakers.

Día 29 (2/11/2014) - Kandy

Toca despedirnos de Polonnaruwa e ir camino de Kandy. El viaje durará aproximadamente unas cuatro horas, así que el dueño del hotel después de desayunar y haberle pagado la estancia, nos regala un poco de pastel de coco casero para el camino, todo un detalle, verdad?

Llegamos a Kandy después de bastante lluvia y de no ver elefantes (desde que vimos los otros, Naiara sufre una obsesión persistente), y nos toca buscar donde alojarnos. Nos dirigimos hacia la zona de los guest house y un señor mayor nos dice que él nos lleva y vamos a verlo. Decidimos quedarnos ya que esta nuevo y conseguimos regatear hasta tener un muy buen precio. Pero la historia tiene miga... Anécdota, esto es lo que vemos en el riachuelo de al lado:


Comemos y nos vamos a ver la reliquia de la ciudad, un templo que alberga un diente de Buda, rescatado de su pira funeraria traído hasta Sri Lanka en la calesa de una princesa.



Menos el diente (que está guardado en una caja de oro, dentro de otra, dentro de unas puertas macizas de plata labradas...) vemos todos los demás edificios y salas del recinto.


Después, dedicamos el resto del día a pasear por el lago de la ciudad, que resulta muy relajante.


De vuelta al hotel, nos empezamos a mosquear porque el wifi no funciona, nos nos queda el desayuno en el precio... y al sentirnos estafados, pedimos cuentas a los dueños, quienes nos ofrecen mil soluciones al problema y una verdad terrible: el señor mayor que nos ha llevado hasta el hotel (que nosotros creíamos familia), no es más que un buscavidas que les pide una comisión del 30% por cada cliente que les lleva, bajo amenaza de hacerles mala publicidad y espantarles clientes. Nos hablan con resignación y rabia, sabiéndose incapaces de luchar contra esta gentuza.

Lo malo ya está expresado, esa tremenda injusticia; lo bueno es que ya lo sabemos para la próxima (y vosotros también) y que hemos podido compartir pesares y conectar con esta gente que  acabamos de conocer. Al fin y al cabo, las personas, sean de donde sean, tienen similares preocupaciones y problemas y aunque suene feo, es bonito sentir que de alguna manera estás unido a otros tan lejanos...

En fin, está dicho, jamás hay que hacer caso a los tíos que van ofreciendo habitaciones, son parásitos y se llevan el dinero del esfuerzo de otros. Siempre hay que ir solos al hotel. Dicho queda.

Con el sabor de la injusticia en la boca, salimos de nuevo a Kandy, esta vez a cenar. El lago está precioso de noche y tras varias fotos, nos retiramos a dormir.



domingo, 2 de noviembre de 2014

Día 28 (1/11/2014) - Polonnaruwa

Comenzamos el día relajados, levantándonos sin prisa y desayunando con calma. Hoy visitaremos Polonnaruwa.
Olivia nos lleva hasta el museo donde se venden las entradas para ver las ruinas por el borde del lago de la ciudad. Primero vemos las ruinas del sur, donde podemos ver esqueletos de edificios budistas e incluso la estatua que se cree que representa a uno de sus Reyes más queridos.



A la vuelta al centro, hacemos otra vez el camino del lago, deteniéndonos para bajar a nivel del agua a ver las aves...



Después visitamos la ciudadela medieval (esta fue una ciudad medieval que tuvo mucha gloria, pero duró bien poquito...), donde encontramos verdaderas joyas:




Toca comer y cogemos a Olivia para investigar un poco, porque estamos más perdidos que un pulpo en un garaje. Al final, encontramos un restaurante local que prepara un arroz con hasta 20 currys diferentes, así que ayudados por la dueña, comemos mucho, por relativamente poco. Muy recomendable, Banana leaf.


De vuelta a las ruinas, vemos dagobas, estructuras de edificios, piscinas con forma de flor de loto y pinturas de hace casi mil años.



Pero el plato fuerte son estos maravillosos Budas tallados en la roca.



Organizamos el viaje para los próximos días y  a dormir, el día de mañana será largo; nos vamos a Kandy.