lunes, 15 de mayo de 2017

Día 6 (17/04/2017) - Comino y bahía de Ghajn Tuffiena

Hoy va a ser un día bonito, porque nuestros ojos van a disfrutar de un de las más hermosas vistas de Malta: la Laguna Azul. Desayunamos rapidísimo y partimos hacia la península de Marfa, desde donde cogemos un bote hacia la pequeña isla de Comino.

El trayecto es bastante movidito con las olas, pero estando al pecho de la ama, el miedo se pasa mejor... Nada más llegar, antes de desembarcar, la laguna azul nos conquista con sus aguas cristalinas. Si no hiciera este viento, igual nos bañábamos, pero...



Nos proponemos rodear la isla a pie para disfrutar de sus parajes y las vistas son realmente impresionantes.






Por el camino, nos encontramos con la torre de Santa María y con la batería.





Pero prácticamente no vemos a nadie hasta llegar a las playas del otro extremo de la isla, donde también hay un hotel que no abrirá hasta meses más cálidos. Tenemos hambre, así que damos buena cuenta de los bocadillos y fruta que habíamos preparado.





















Seguimos con la ruta, que esta vez transcurre más por el interior de la isla, menos espectacular que sus acantilados y casi sin darnos cuenta, estamos otra vez en la Laguna Azul. De vuelta en el bote, nos enseñan algunas grutas de la isla y los acantilados, con aguas de mil azules. Es simplemente precioso.



Como hemos vuelto temprano, decidimos ver la bahía de Golden Bay, pero en Tomtom nos lleva a Ghajn Tuffiena (justo al lado) y decidimos no dar más vueltas. Bajamos los 186 escalones hasta la playa y descubrimos el gran acierto del tomtom: es preciosa.


Nos tomamos un merecidísimo café antes de rodear la playa y ascender un poco la colina para ver las vistas más espectaculares de la bahía.



El día de hoy ha sido hermoso y nuestro pequeño amor se ha portado de lujo, como siempre... Ondoloin!

viernes, 12 de mayo de 2017

Día 5 (16/04/2017) - Sureste de Malta

Nos despertamos con energía, desayunamos y nos ponemos en marcha para ver los Templos de Tarxien. Nos hubiera encantado poder visitar también el Hipogeo, pero actualmente no está abierto al público muy a nuestro pesar.

Los Templos de Tarxien, que datan de entre 3600-2500 AC, tienen 4 estructuras conectadas y están hechos con piedras de gran tamaño. Están decorados con espirales, pequeños agujeros (que podrían reflejar los ciclos del sol) y detalles de animales.





Hay quien se duerme nada más llegar, lo que facilita que podamos tomarnos nuestro tiempo para estudiar los templos al detalle.


También se encontraron vasijas y la famosa estatua de una mujer de caderas anchas, que asocian con la fertilidad. Dicha estatua se encuentra en la estancia de la derecha nada más pasar la puerta de entrada y es uno de los atractivos de Tarxien.



Cuando el txiki se despierta, nos ponemos rumbo a la cueva de Ghar Dalam, donde se encontraron restos de hipopótamos europeos y elefantes enanos, entre otros. Los huesos de estos animales (muchísimos) están bien ordenados en el museo y contra todo pronóstico, no asustan al más pequeño.




















La cueva tiene 145m de largo, de los que se pueden visitar 50. Resulta interesante caminar sobre el lugar donde se han encontrado los primeros asentamientos humanos de Malta, de hace más de 7000 años.


Tenemos hambre y es domingo: Marsaxlokk es nuestro próximo destino. Como el tiempo está regular, confiamos en que no habrá nadie, pero.... ¡Oh no, no hay sitio para comer! Damos vueltas y vueltas y cuando ya íbamos a desesperar, se libra una mesa en la puerta del restaurante más famoso de la ciudad, el Tartarum y... ¡es nuestra! Disfrutamos de una comida a todo trapo, con pescado fresquísimo del mismo puerto.




Para terminar bien el día, nos vamos a Vittoriosa, una de las tres ciudades, y cogemos un ferry a la Valeta, donde no tenemos tiempo más que para pasear un ratito por sus calles hoy desiertas.




















Pero conseguimos volver a entrar a la Concatedral de nuevo y esta vez, ¡iluminada!



A la vuelta a Vittoriosa, damos un paseo hasta el fuerte St. Angelo desde donde tenemos magníficas vistas de la bahía y de La Valeta.



Con esto, damos por finalizado el día de hoy, estamos todos muy cansados. Ondoloin!

jueves, 11 de mayo de 2017

Día 4 (15/04/2017) - La Valeta (Un año ya...)

Hoy es un día muy importante para nosotros, mutiko ttiki cumple un año y qué mejor que celebrarlo en La Valeta, la ciudad por excelencia y capital de Malta.

Tras despertarnos tarde (la caminata de ayer ha pasado factura) y desayunar tranquilamente, nos ponemos rumbo a la ciudad. La verdad es que nos cuesta bastante llegar y aparcar el coche, y es que se nota que en la capital el tráfico está más congestionado. Lo primero que hacemos es ir a tomar unos pastizzis con café al famoso Caffe Cordina, que lleva en servicio desde 1837 y es toda una institución. El lugar es simplemente maravilloso y además rebosa de vida, tanto local como de turistas.


A partir de aquí el día se empieza a torcer y nos va a costar mucho enderezarlo. A alguien le ha sentado mal hacer un año y ha tirado el chupete vaya usted a saber dónde, con lo que tardamos un buen rato en encontrarlo y dormir al niño...


Además nos hemos empezado a dar cuenta de lo abarrotada que está la diminuta ciudad y es que hasta ahora prácticamente hemos andado solos en todos los lugares. Pero La Valeta, capital de Malta y ciudad hermosa donde las haya, obviamente es diferente, y a nosotros esta algarabía nos gusta menos... Ponemos rumbo a la Concatedral de San Juan y nos dicen que ¡está cerrada! Lo que nos faltaba, vaya mañanita llevamos...

Decidimos ir al museo Nacional de Arqueología y menos mal, porque el lugar merece mucho la pena, ya que aquí se exponen las reliquias y elementos mas importantes descubiertos en los distintos templos de Malta. Poder contemplar la "dama durmiente" encontrada en el Hipogeo, las "damas gordas" o la enigmática y realista "venus de Malta" de Hagar Qim es increíble.




Además hay frisos hallados en Tarxien y herramientas de piedra datadas en el 5200 A.C. Sin duda, un museo imprescindible.



¡No olvidéis mirar hacia arriba en la entrada!


Tras la visita, volvemos a la realidad y salimos a la puerta de la ciudad, que como esta en obras no se puede ver muy bien. Es hora de comer y hemos elegido un restaurante específico, pero para acabar de rematar el día, estaba cerrado. Desilusionados y bloqueados, nos ponemos en busca de otro restaurante y probablemente comemos en el peor de toda La Valeta, sin comentarios... Vamos callejeando sin rumbo e intentando disfrutar de la arquitectura de La Valeta, hasta que nos detenemos a pensar en como darle la vuelta al día.




Decidimos bajar al paseo que va junto al mar y ponemos rumbo al Fuerte St. Elmo, para verlo por el interior y de paso visitar por encima el museo Nacional de la Guerra. Las vistas son espectaculares mientras bajamos...



Y también desde el museo...


Pensamos que para celebrar el primer año de vida lo mejor es montar en barco, así que nos vamos apresuradamente a coger el ferry que nos llevara a Sliema. Ver La Valeta desde el mar es impresionante, pero dibujar una sonrisita en su cara (y de paso en la nuestra) no tiene precio...



Tras tomar un café rápido en Sliema, cogemos el último ferry de vuelta a La Valeta y para finalizar el día como es debido, nos vamos a los jardines Upper Barrakka y Saluting Battery a ver el atardecer. Desde ahí tenemos una de las mejores vistas de las tres ciudades que se encuentran al otro lado de la bahía.



Ya nos disponíamos a volver hacia el coche cuando, al pasar frente a la Concatedral...


¡Está abierta! Porque hay una misa especial por Semana Santa y nos dejan entrar, ¡toma ya!



No sabemos muy bien cómo, pero hemos salvado el día. No hemos celebrado el primer aniversario como nos hubiese gustado, pero nuestro peque se lo ha pasado genial callejeando y sobre todo en el barquito. Ondoloin, mañana más...