Al despertarnos, decidimos desayunar y caminar a la playa, ya que ayer ni nos acercamos... La noche no ha sido tan reparadora como esperábamos y vamos un poco a cámara lenta, pero conseguimos ponernos en marcha y bajamos a desayunar.
El comedor está a tope y la verdad, nos agobiamos mucho intentando que Luar aguante tranquilo mientras uno de los dos intenta hacerse con el desayuno para todos. Después nos vamos a la playa dando un corto paseíto y descubrimos más masificación y cuerpos achicharrados al sol... qué poco nos gusta esto...
Creíamos que Luar aguantaría hasta la hora de comer, pero es imposible, así que se echa una siestita mientras lavamos ropa a mano (para sentirnos normales y ahorrar una pasta). Antes de comer, reservamos una cena a la carta en el restaurante oriental del resort, que nos corresponde por estar 3 noches, y nos dan la opción de ir hoy mismo.
Después de comer, jugamos en la piscina mientras un grupo ruidoso se pone tibio a mojitos, ron a palo seco y demás drogas blandas... Nosotros probamos también el mojito, que aunque no está mal, tampoco es memorable.
Sorprendentemente, el pequeño se echa otra siesta y Naiara, que está especialmente agobiada con el resort, baja al bar de la entrada a leer un poco mientras se pregunta ¿qué se hace en un Todo Incluido?
Para colmo de males, el restaurante oriental es un absoluto fiasco, nos atienden tarde y mal y la comida es simplemente horrorosa. Para que os hagáis una idea, los mismos camareros nos recomiendan ir a comer el postre al buffet, porque sólo tienen helado de postre...
No coment.
Ondoloin!



No hay comentarios:
Publicar un comentario