lunes, 29 de enero de 2018

Día 19 (11/11/2017) - Mejorando en Varadero

Hoy todos hemos descansado más y mejor, y empezamos a ver las cosas de otro modo, o lo intentamos. Antes de desayunar, Naiara se acerca al mostrador donde reservamos la horrible cena de ayer y le comenta al amable señor todo lo ocurrido. El pobre hombre nos pide disculpas, aunque no disimula su hastío y nos cuenta que a pesar de que el hotel tiene muchos asesores españoles cobrando un dineral, nunca se molestan en "vigilar" mínimamente el servicio y después le toca a él dar la cara ante los clientes. Además, se ofrece a intentar "colarnos" para cenar hoy en el restaurante a la carta especializado en marisco¡! Quedamos en que más tarde pasaremos a preguntar y nos vamos a desayunar un poco más contentos. 

Hoy decidimos aprovechar que la piscina está desierta por la mañana y nos damos un chapuzón tranquilamente.



Seguimos el día en la playa, donde comemos algo rápidamente en el Ranchón con vistas al mar...



Después de la siesta de Luar y tras recibir el maravilloso regalo de una nueva cena llena de marisco, volvemos a la playa un rato hasta que el sol comienza a irse...


Y casi oscureciendo, Luar se emociona en la piscina a la que hasta ahora no había querido entrar. ¡Y no hay quien le saque!


Cuando ya tiene los labios morados y los dedos más arrugados que un abuelito, conseguimos sacarlo del agua para darnos una ducha antes de cenar. El restaurante es otro mundo en comparación con el de ayer: personal educado, atento y muy simpático con el niño (le hacen pescado rebozado especialmente para él) y la comida.... ¡deliciosa!


Definitivamente, el día de hoy ha sido mucho más bonito que el de ayer, hemos disfrutado algo más de no hacer nada y hemos comido cositas ricas. Pero tenemos ganas de volver a Cuba... 😆
Ondoloin!


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