El día comienza con unas campanas repiqueteando a muerte... Ya es hora de levantarse! Pedimos que nos calienten un poco de agua y nos hacemos un "café con leche" (todo en polvo), para economizar un poco... Después de desayunar, nos cambiamos de hostel, que por 2$ más nos da desayuno completo y es tan bonito o más que el anterior! Nuestra habitación tiene vigas de madera en el techo y vistas a un patio con una hamaca y un futbolín.
En fin, salimos a la ciudad y tras una breve incursión en la oficina de turismo, nos lanzamos a conocerla. Entre otras maravillas, vemos la nueva catedral, con una fachada y cúpulas impresionantes, a las que subimos para admirar sus vistas.
Vagamos por Cuenca disfrutando de sus edificios coloniales, iglesias y de su ambiente tranquilo.
 |
| Iglesia de Santo Domingo. |
 |
| Iglesia de San Sebastián |
 |
| Iglesia de San Cenáculo. |
Comemos un almuerzo y damos un paseo a orillas del río Tomebamba, que en su día le dio nombre a la ciudad.
Llegamos hasta el barrio Vado, epicentro de la actividad creativa alternativa de Cuenca y nos maravillamos de la libertad de expresión que se respira en cada edificio decorado, cada escultura callejera...
Visitamos una casa-museo de arte extremo (gótico) y aunque hay que reconocer que no es nuestro estilo, nos sorprende escuchar de su cuidadora que autoridades municipales han vetado la obra del artista y han tratado de darle mala publicidad. Toda forma artística debe tener su espacio y que cada uno decida qué le interesa visitar.
Volvemos al hostel y nos quedamos boquiabiertos con el ambiente que hay en el bar: todas las mesas alumbradas con velas, música en directo y happy hour con todas las bebidas a 2$. No nos podemos resistir y pasamos el resto de la tarde-noche entre cervezas, guacamole y mojitos. ¡Que viva Cuenca!
No hay comentarios:
Publicar un comentario