lunes, 13 de abril de 2015

Día 81 (11/04/2015) - Todo se tuerce en Potosí

Nos levantamos con la calma, ya que hoy no tenemos muy claro lo que queremos hacer.


Nuestra intención es desayunar de lujo, donde ayer lo hizo Naiara, pero no sabemos si es porque es sábado o porque no les da la gana, pero son las diez y media de la mañana y todavía no han abierto. Ya no podemos aguantar más el hambre, con lo que entramos en otro lugar a desayunar, y a decir verdad, terminamos desayunando de lujo.

Teníamos la intención de visitar el ojo del inca, unas termas naturales uqe se encuentran a poco más de veinte kilómetros de Potosí, pero el día esta raro y como no tenemos claro a qué hora hay autobuses para Uyuni, nos dirigimos a primera instancia a la exterminal, desde donde salen los buses. El trayecto es corto pero eterno, circulamos a uno por hora ya que la ciudad está muy congestionada con el tráfico, pero al final llegamos.


Tras comprar los billetes para mañana a las diez de la mañana, volvemos al centro y descartamos la idea de ir a las termas, hace frío y además llovizna.

Va siendo la hora de comer, pero antes miramos en qué lugar se encuentra el monasterio de San Francisco en la guia, para ir a visitarlo después, pero nuestra sorpresa llega cuando comprobamos que los sábados cierra a las doce del mediodía. Con la desilusión en el cuerpo y sin apetito, enviamos mails pendientes y salimos más tarde a tomar un cafecito con un trozo de tarta a nuestro café favorito de Potosí.


Despues de eso, y tras alguna que otra partida al domino, paseamos por las calles coloniales de Potosí, una ciudad que antaño sería majestuosa pero que con el paso del tiempo ha perdido parte de su esplendor.



Para despedirnos de la ciudad, volvemos a ir a cenar a la pizzeria El Maná, pero esta vez acompañamos la riquísima pizza con un vino que cada vez nos va gustando un poco más.


Se va iluminando la luna, con lo que nos retiramos hasta mañana, cuando nos iremos a Uyuni, ondoloin!

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