jueves, 16 de abril de 2015

Día 83 (13/04/2015) - Cementerio de trenes

Todo el mundo dice que Uyuni es muuuuuuuy frío, pero amanece sin que hayamos sentido ni la mitad del frío de Potosí. A cambio, el sol va entrando por la ventana de la habitación y nos ayuda a despertarnos. Tratamos de hablar con la familia (aunque la conexión es terrible) y desayunamos la fruta que compramos ayer en el mercado, antes de tomar un cafecito y matecito en la calle. 

La mañana pasa mientras lavamos ropa y buscamos a la persona con la que contratamos ayer el tour. Queremos confirmarle que nuestro amigo Gustavo también se apunta al tour por el Salar de Uyuni, pero no hay manera de encontrarla y empezamos a sospechar que no la vamos a encontrar... y nos empezamos a mosquear.

Comemos un almuerzo con gente local (por fin) y en el hostal nos indican dónde vive la señora. Vamos hacia allá, pero nadie abre. A la vuelta, vemos salir a un niño de la casa, le preguntamos y es hijo de la señora, por lo que se esmera en tratar de llevarnos con su madre, pero sin éxito.


Cuando ya estábamos bastante enfadados y asustados por el posible timo, aparece la señora en el hostal y nos pide mil disculpas. Confirmamos todo y nos quedamos más tranquilos mientras actualizamos el blog.

En Uyuni no hay nada que hacer, salvo visitar el cementerio de trenes, así que nos ponemos en marcha. Caminamos por las vías del tren rodeados de la nada más absoluta y es tan relajante...



El cementerio de trenes es un lugar inhóspito, en medio de lo que parece un desierto, lleno de hierro retorcido. Esqueletos de todo tipo de trenes se agolpan en un remanso de paz siniestra, pero bellísima. Juzguen ustedes mismos.





Pero son las locomotoras las que sin duda nos atrapan...




Volvemos de allí mientras atardece y hablando sobre el presente, el futuro y las expectativas de vida... una maravilla!



Esperamos la llegada de Gustavo actualizando el blog y cuando llega, nos vamos todos a cenar con vino, porque hay que festejar los últimos días en Bolivia...


Charlando y charlando se nos hace tarde y somos los últimos en salir del restaurante... Mañana será otro día y estaremos en el Salar de Uyuni(¡¡¡!!!). Ondoloin!!!

No hay comentarios:

Publicar un comentario