Nos despertamos en el cuchitril y salimos pitando de allí después de un frugal desayuno. El objetivo es buscar alojamiento mejor y a mejor precio y vaya si lo encontramos! El Camping El Jardín está a unas calles y ofrece acampada o habitaciones compartidas en bioconstrucciones de adobe. Justamente hay dos plazas, así que llevamos allí nuestras mochilas y alucinamos con la de cursos de bioconstrucción y ofertas de voluntariado que hay... si tuviésemos más tiempo, seguro que habríamos participado!
Al volver al centro, pasamos por el mercado, que está especialmente equipado y abarrotado, por la Semana Santa. Tras comprar algo de fruta, preguntamos en una agencia por el precio de la Ruta del Ché. Viendo los precios (que van subiendo a medida que preguntamos), nos entran dudas de si era un revolucionario comunista o capitalista... Si levantara la cabeza...
Nuestra idea para hoy es visitar El Fuerte de Samaipata, la muestra de arte rupestre más grande del mundo, llegando hasta allá (9km) caminando. Nos dicen que el trayecto dura unas 2 horas y que el camino es bonito, pero ni una ni la otra. Caminamos unos 3 km por la carretera entre millones de coches locos y cuando llegamos el desvío, nos quedan más de 6 km más para la cima. Vemos que viene un coche y por si suena la flauta, preguntamos si les importaría subirnos... Aunque vienen 5 en el coche, no dudan en socorrernos y allá que vamos todos!
En más de una ocasión, los bajos del coche rozan con las piedras del camino (que están en proceso de asfaltar) por lo que bajamos todos del coche. ¡Incluso tenemos que cruzar un río!
Finalmente, llegamos a la cima y agradecemos a la familia que nos haya subido, ¡qué maravilla de gente! Es mediodía y decidimos comer la fruta y las empanadas de verduras que hemos comprado en el pueblo antes de comenzar con la visita.
Una vez dentro del recinto, seguimos el circuito y admiramos este conjunto ceremonial y administrativo, que fue utilizado desde épocas preincaicas hasta la llegada de los colonizadores españoles.
El fuerte en sí mismo, es una sola roca de 240 metros de largo y 70 de ancho aproximadamente, en el que se tallaron diferentes representaciones de animales, figuras geométricas, hornacinas y hasta escaleras para facilitar el acceso a las zonas más altas.
Alrededor, tiene varias contrucciones como viviendas para sacerdotes, almacenes de comida y la enorme plaza ceremonial, donde se realizaban los diferentes rituales.
Continuamos con el recorrido y visitamos la Chinkana, un agujero profundo al que todavía no le han encontrado una explicación segura.
Terminamos la visita en el Templo de las Cinco Hornacinas, con unas vistas espectaculares de las montañas y valles de los alrededores.
La bajada de vuelta a Samaipata, la comenzamos a pie, pero de nuevo unos bolivianos se ofrecen a llevarnos, esta vez en la parte trasera de su pick-up, ¡toda una aventura!
Ya en el pueblo, nos damos una duchita y salimos a disfrutar del ambiente festivo de las calles, donde vamos saludando a unos y a otros (del camping, del camino al Fuerte, de la noche anterior...) y nos sentimos como en casa!
Cenamos algo allí mismo y nos retiramos temprano a descansar y a anotar lo que hemos hecho estos días, porque no tendremos internet en un tiempito y si no, se nos irá olvidando! Nuestra habitación nos espera con toda su calidez.
Ondoloin!
Al volver al centro, pasamos por el mercado, que está especialmente equipado y abarrotado, por la Semana Santa. Tras comprar algo de fruta, preguntamos en una agencia por el precio de la Ruta del Ché. Viendo los precios (que van subiendo a medida que preguntamos), nos entran dudas de si era un revolucionario comunista o capitalista... Si levantara la cabeza...
Nuestra idea para hoy es visitar El Fuerte de Samaipata, la muestra de arte rupestre más grande del mundo, llegando hasta allá (9km) caminando. Nos dicen que el trayecto dura unas 2 horas y que el camino es bonito, pero ni una ni la otra. Caminamos unos 3 km por la carretera entre millones de coches locos y cuando llegamos el desvío, nos quedan más de 6 km más para la cima. Vemos que viene un coche y por si suena la flauta, preguntamos si les importaría subirnos... Aunque vienen 5 en el coche, no dudan en socorrernos y allá que vamos todos!
En más de una ocasión, los bajos del coche rozan con las piedras del camino (que están en proceso de asfaltar) por lo que bajamos todos del coche. ¡Incluso tenemos que cruzar un río!
Finalmente, llegamos a la cima y agradecemos a la familia que nos haya subido, ¡qué maravilla de gente! Es mediodía y decidimos comer la fruta y las empanadas de verduras que hemos comprado en el pueblo antes de comenzar con la visita.
Una vez dentro del recinto, seguimos el circuito y admiramos este conjunto ceremonial y administrativo, que fue utilizado desde épocas preincaicas hasta la llegada de los colonizadores españoles.
El fuerte en sí mismo, es una sola roca de 240 metros de largo y 70 de ancho aproximadamente, en el que se tallaron diferentes representaciones de animales, figuras geométricas, hornacinas y hasta escaleras para facilitar el acceso a las zonas más altas.
Alrededor, tiene varias contrucciones como viviendas para sacerdotes, almacenes de comida y la enorme plaza ceremonial, donde se realizaban los diferentes rituales.
Continuamos con el recorrido y visitamos la Chinkana, un agujero profundo al que todavía no le han encontrado una explicación segura.
Terminamos la visita en el Templo de las Cinco Hornacinas, con unas vistas espectaculares de las montañas y valles de los alrededores.
La bajada de vuelta a Samaipata, la comenzamos a pie, pero de nuevo unos bolivianos se ofrecen a llevarnos, esta vez en la parte trasera de su pick-up, ¡toda una aventura!
Ya en el pueblo, nos damos una duchita y salimos a disfrutar del ambiente festivo de las calles, donde vamos saludando a unos y a otros (del camping, del camino al Fuerte, de la noche anterior...) y nos sentimos como en casa!
Cenamos algo allí mismo y nos retiramos temprano a descansar y a anotar lo que hemos hecho estos días, porque no tendremos internet en un tiempito y si no, se nos irá olvidando! Nuestra habitación nos espera con toda su calidez.
Ondoloin!
roberto oso ona !!!!sois unos artistas jijijij ondo segi mxxx
ResponderEliminarKixtona, ikusi dezu bideoa? Hoi hobea izan zan! muaaa
ResponderEliminarbai bidio gatik esatet. Supongo que brindasteis jiji
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