La noche en el bus ha sido larga e insomne para Naiara, por lo que al llegar a Trujillo a las 8:00, la vida no nos da...
Cogemos un taxi al centro (que está a tomar por saco) y elegimos un hostel no muy económico pero limpio y con ventana al exterior. Naiara se acuesta un ratito (que se convierte en unas 3 horas) mientras Roberto se dedica a actualizar el blog y organizar el día. Con más vida en las venas, salimos a comer a la plaza de armas a un restaurante precioso y relativamente barato.
Después de pasar por la muy bien atendida oficina de turismo, paseamos por la ciudad y visitamos algunas de las casas coloniales que están abiertas al público. Son preciosas!
Pero de todas formas, el pasado colonial de Trujillo se respira a cada paso. Disfrutadlo!
También nos da por retratar ventanas, copiando descaradamente a quienes hicieron un viaje del estilo hace años... Nos perdonaréis!
Visitamos también la Catedral, que nos sorprende con un interior ricamente pintado con vivos colores.
El resto de la tarde la pasamos volviéndonos locos entre trípticos de tours a las huacas (templos de culturas anteriores a los Incas) de los alrededores de la ciudad, hasta que tomamos una decisión: la agencia más barata!
Después de cenar en el que probablemente sea el peor restaurante de Trujillo, paseamos por los alrededores de la plaza de armas con estas magníficas estampas.
Ondoloin!!!
que casas y que ventanas mas bonitas!!!me encantan !!!ondo segi mxxxx
ResponderEliminarLa verdad es que sí, había de muchísimos colores!!
ResponderEliminarEskerrik asko, muxu
Pozten nariz afizioa mantentzeaz! Holako lehiok ikusita, etzait harritzen! Muxu potolo!
ResponderEliminarmuxu haundi haundi bat bostentzako!
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